viernes, 12 de junio de 2015
viernes, 29 de mayo de 2015
CAPÍTULO 19: UNA HISTORIA QUE SE QUIERE SEGUIR ESCRIBIENDO* **
(De la Serie: Experiencia de Vida en China)

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No olvides los eventos del pasado, son maestros de los
eventos del futuro.***
Proverbio chino
Hace poco menos
de un año escribía lo que habría sido la conclusión de una historia. Ahora, durante
la última semana antes de marcharme escribo otra vez, con la alegría de saber
que en aquella ocasión no estaba contando un final sino que realmente cerraba
un capítulo de vida que estaría por abrirse luego. No fueron en vano mis
palabras, no quise despedirme con un “adiós” o un “hasta luego”, no quería
desprenderme así de lo vivido, fueron mejor ese “hasta pronto” y ese “hasta
siempre”, con la certeza de que no había sido una experiencia que quedase en el
olvido, que en la distancia ese vínculo establecido se mantenía, y contemplando
la viva esperanza de volver a ella algún día, desconociendo su lejanía en el
tiempo... ¿años?, ¿décadas quizás?... ¿cuándo se puede volver a saborear una
aventura así en la existencia?, ¿cuándo habrá otra oportunidad para palparla?
Y la vida, en
un acto de coherencia consigo misma, me demuestra una vez más que la magia habita,
que sigue existiendo. Esa magia que envolvió tantos momentos alegres que
llenaban el alma hasta un punto inimaginado, esa magia que llevaba a descubrir,
a explorar, a atreverse, a ser en la libertad, a disfrutar de otras maneras, a
disfrutar por otras razones; es una magia que no se ha perdido, que reposa y se
mantiene despierta en el corazón, en el aire.
El ver tan
próximo el regreso a casa, la del otro lado del mundo, me trae todo tipo de
recuerdos, imágenes y sensaciones que se escondían en algún lugar de la
memoria, mi mente recrea los sitios alguna vez frecuentados, se añoran muchas
cosas, se quiere estar allá para ser otra vez parte de la cultura y la sociedad
que no dudó en recibirme.
A todos con
quienes he hablado, poco o mucho acerca de mi experiencia, les habré contado e
ilustrado sobre diversas facetas y caras de su significado, parecerá que cada
vez que me preguntan doy respuestas distintas, y quién sabe si hasta
contradictorias, pero la verdad que subyace es que no se puede condensar en una
palabra, en una frase o en un diálogo el cúmulo de impresiones, pensamientos,
sentimientos y cada paso que se da en un transitar evolutivo. A veces fue la
plenitud, a veces la incertidumbre, a veces la valentía, y otras, la soledad.
Nada fue estable, tampoco pretendía que lo fuera.
La aventura
enseña lo que había detrás de los límites, los corre, los amplía, casi los
borra del mapa. Meses después, comprendo que desde ahí la vida deja de ser
plana, se parte, ya no vuelve a ser la misma, aunque el entorno pareciera ser
el mismo. Algo cambia. Ya no es uno y lo determinado, ahora soy yo y una
inmensidad de posibilidades; el espacio es infinito, las probables maneras de
vivir quebrantan lo que hasta el momento se tenía por conocido y aceptable. Hay
algo que se abre. Esos límites son distantes y escasean, aunque no todo sea
libertad realmente.
Y es que no
solamente se sale y se amplía el mundo, al mismo tiempo se termina encerrado en
otra esfera de realidad. La clave está en el giro de la rutina, el hecho de
estar en la lejanía de lo que era propio y de que el entorno ofrezca a los
sentidos otras formas de abordarlo, eso arranca identidades, y esa es la fortuna que
alimenta el ejercicio de descubrir. Es lo que reconstruye y deconstruye.
A ello se le
suma el posterior proceso. El regresar a la tierra natal es otro momento, algo se
despliega junto con uno, cada día que pasa es un tiempo para interpretar y
entender qué sucedió, qué tanto marcó, qué está pasando, qué tanto me importó y
me sigue importando, quién es uno después de todo. Todos los días se concluye
de forma diferente, y después, se ve desde la lejanía, se divisa un pasado
preciado, aunque pocas veces se echa de menos, y a pesar de que se quisiera
estar allá otra vez.
El espíritu
aventurero no muere, se clava en el alma, jamás renunciaría a inspirar el camino,
a ser su fuego y más fiel compañero. Nada es fijo, cualquier cosa puede pasar,
tanto así que surge el llamado a seguir escribiendo esta historia paralela; porque
precisamente así se siente, el viaje es como comenzar otra historia que empieza
de repente en un punto específico y luego queda relativamente congelada en
tanto la fluidez no desaparece, pero sí disminuye notablemente, el cuerpo ya no
sigue allí. Puede ser entonces por el espacio, el lugar cobra protagonismo para
uno ser, resultando ser éste más fuerte que quien navega.
Volver al
punto congelado, al sitio donde se desenvuelve el relato para continuar, hacer
que cobre vida y se siga moviendo. Es una invitación provocadora de emociones,
de retos, de reencuentros, es una conexión de inmensas proporciones, y es cuando
logro dimensionar de forma más clara su fuerte huella, el valor que ha alcanzado.
La
oportunidad de estar en ese oriente lejano nuevamente me parece única, digna de
recorrerse como si fuera lo último por explorar. Volver a escribir en este
espacio también es reconfortante, sólo queda seguir caminando para saber qué
sucesos o contenidos podrían ocupar unas próximas líneas si así lo quisiera el “destino”,
y seguir avanzando, en una corta travesía de verano que promete ser enriquecedora.
Escrito por 玛利亚 (María Adelaida Galeano P.)
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* Este escrito hace parte de la serie de relatos
Experiencia de Vida en China, que a
manera de diario de viaje comparte una de las integrantes del Semillero de
Investigación en Sociología del Derecho y Teorías Jurídicas Críticas a partir
de su vivencia académica en ese país. Los demás capítulos se pueden encontrar
en la sección Descubriendo China de
este blog.
** En esta ocasión agradezco a Hanban, al
Instituto Confucio de Medellín y a todas las personas que me han acompañado y
han compartido conmigo su alegría para emprender un segundo viaje a tan lejanas
tierras, pero que están tan cerca del corazón.
***前事不忘,后事之师。(qiánshì bù wàng hòushì zhī shī).martes, 26 de mayo de 2015
DELIBERADAMENTE VOY A DEFORMAR EL ESCRITO QUE SE ME PIDE, EN UN TIPO DE ANECDOTARIO-RESEÑA
Fuente: http://www.udea.edu.co/portal/page/portal/bibliotecaAlmaMater/secciones/analisis/2013/En%20defensa%20de%20la%20autonomía%20personal
Recuerdo con
pasión el texto que inauguró mi carrera de Derecho “Temas de introducción al Derecho”, por varias razones: la primera,
porque fue la causa de muchos trasnochos, tratando de entender el denso texto
para el no iniciado en el tema; la segunda, por la satisfacción conceptual que
arroja al entenderlo y por los cimientos teóricos que deja al enérgico pichón
de abogado, y, la tercera, porque fue escrito por Carlos Gaviria Díaz, profesor que por más de 30 años impartió la
Cátedra de Introducción al estudio del Derecho en la Universidad de Antioquia.
Quizás fue esa la
primera aproximación consciente al tremendo maestro Carlos Gaviria Díaz, posteriormente
fueron muchos los lugares y momentos de encuentro; pero son dos los momentos
que recuerdo con especial aprecio: uno, en la Cátedra de la rectoría de la
UdeA, después de terminar su conferencia en la cual estuvo también Juan Carlos
Henao, le quise hacer una pregunta que no sabía expresar, él al notarlo, me
dijo – relájese, aclare sus ideas, luego las expresa – y posteriormente nos
compartió una anécdota de Ludwing Wittgenstein y su profesor Bertrand Russell a
los que estábamos allí; el segundo momento fue en la Universidad Andina Simón
Bolívar en la ciudad de Quito, allí sí pude dialogar con el profesor, un momento de felicidad
académica inmensa.
Y, sin hesitación,
Carlos Gaviria inspira pasión Académica, porque es vivo ejemplo de coherencia,
tan pero tan difícil en la vida. Y es allí donde ubico el legado inconmensurable,
de ese ser maravilloso, para el constitucionalismo democrático, la profesión
jurídica y la ciudadanía en general.
¿Por qué es
importante educar en democracia? Es la pregunta ineludible que hoy deben
plantearse absolutamente todas las instituciones educativas, pues subyace a
ella una dicotomía fundamental para el futuro de la educación y la sociedad:
educar en democracia o educar para el mercado, y ahí encontramos el problema y
la alternativa. Digo el problema, porque cada vez más el mercado marca el
derrotero educacional, relegando las humanidades, disciplinas cada vez más
arrinconadas, pero tan necesarias para pensarnos y comprender nuestro
contexto. Y la alternativa, nos la
plantea Carlos antes de morir, apostar a construir ciudadanos fuertes, en su
última conferencia y muchos otros
espacios donde sus ideas llegan a lo más profundo del entendimiento.
Pero, ¿qué es
educar en democracia? Educar en democracia es potenciar la autonomía, es educar
en la libertad, es educar en la diferencia y para la diferencia, de esta forma
es posible el fortalecimiento de una democracia material, de una democracia
funcional, en fin, de una verdadera democracia. Y, ¿cómo es posible ese
cometido? su entrañable ideología libertaria nos daba la respuesta; dejar al
hombre ser hombre, abocarlo a pensar, no
arrebatarle el derecho de autodeterminarse, dejarlo decidir su rumbo.
Así, se logra la
construcción del sujeto de la democracia, el pueblo; personas educadas con
criterios sólidos de decisión
consciente; se transforma, no siendo más una masa amorfa funcional a la
demagogia, sino una multitud pensante que construye su rumbo en comunidad.
Sí, la apuesta
ideológica, política y académica de Carlos Gaviria Díaz encontraba en la
educación su principio y su fin, una educación así planteada, generaba el
cimiento inquebrantable de una comunidad pensante y consciente.
Su labor
académica, jurídica y política, atestiguan su convencimiento inamovible hacia
la libertad y la democracia, lo demuestra: su labor como profesor en todo
momento, sintiéndose obligado a aportar claridad discursiva; su labor como
jurista, generando precedentes hitos donde plasma, como una calca sin traición,
sus principios férreos libertarios, es muy delicioso leer sus sentencias
cargadas de alta fundamentación, de argumentos que seducen y verdaderamente persuaden.
Colombia, este
país de contrastes y contradicciones, fue tratada por el profesor como una
adulta – robando la palabra de la luciérnaga –
condenada a ser libre, luchando siempre por los derechos individuales
conectados profundamente con el liberalismo político; casi que su actuar se
puede leer como una constante e infatigable lucha para que el hombre asuma su
posición de hombre, para que Colombia actuara como adulta y no como una niña
malcriada.
Y finalizando, su
ser deja en mí, el gusto infinito por la academia, el convencimiento de su
poder transformador y la necesidad de estudiar cada vez más para ser un rebelde
competente, sin ambigüedades y coherente. Difícil.
Sin duda profesor
Rodrigo Uprimny, Carlos Gaviria es nuestro Sócrates.
Larry Alexis Isaza Marín estudiante de
intercambio Universidad Nacional de Colombia. Reseña para la Cátedra de Teoría
Constitucional de la Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá.
domingo, 24 de mayo de 2015
DIÁLOGOS CON CESE BILATERAL AL FUEGO (COMUNICADO PÚBLICO)
Colombia, 22 de mayo de 2015
Las
plataformas y movimientos nacionales abajo firmantes, quieren manifestar su
profunda preocupación por los hechos de guerra que se vienen presentando entre
el gobierno de Colombia y la guerrilla de las Farc-Ep en los que han perdido la
vida 10 soldados y 26 guerrilleros en el departamento del Cauca, todos hijos de
nuestro país, hechos que han abocado la decisión del gobierno de reactivar los
bombardeos y de parte de las Farc-Ep la decisión de suspender el cese
unilateral al fuego.
Si
bien se ha dialogado en medio de la confrontación armada, el cese unilateral
decretado por las Farc-Ep en diciembre pasado y la respuesta que en su momento
diera el Gobierno nacional de cesar los bombardeos por un mes prorrogable,
además del acuerdo de "desminado", han sido signos concretos de
avances en el desescalamiento de la confrontación, con el efecto directo de
confianza por parte de las comunidades más afectadas por el conflicto armado
interno.
Ante
estos dos graves hechos de guerra, que afectan la esperanza de paz en nuestro
país, queremos insistir con vehemencia al gobierno de Colombia y a la guerrilla
de las Farc-Ep, en nuestro reclamo de un cese bilateral al fuego, lo que
incidirá de modo directo en la confianza en el proceso por parte de las
comunidades y de las mujeres y hombres de buena voluntad de nuestro país.
No
más soldados ni guerrilleros muertos, no más afectaciones a la población civil.
Las acciones unilaterales o bilaterales que redunden en la protección de la
vida y la integridad personal de combatientes y no combatientes es un signo de
amor a la vida, de respeto a Colombia, de aprecio a las comunidades indígenas,
afrodescendientes, mestizas, que habitan los territorios, de reconocimiento a
los sectores de la sociedad que apuestan por un país que garantice el bienestar
de todas y todos. No es un signo de debilidad.
Recordamos
que la sociedad que quiere la paz fue la que posibilitó la reelección del
presidente Santos para su segundo mandato, contra los discursos que avivaban la
violencia por parte del otro candidato con altas posibilidades de ganar las
presidenciales. Esas mayorías reclaman la generosidad de las partes. El cese
bilateral al fuego será una justa respuesta a ese llamado a la paz que
masivamente se ratificó el pasado 9 de abril en las calles de las principales
ciudades de Colombia.
De
no avanzarse hacia un cese bilateral, cada muerte evitable seguirá hiriendo la
conciencia moral de la sociedad y seguirá sumando a la responsabilidad de
quienes pudiendo desescalar la confrontación, no tienen la voluntad de hacerlo.
Llamamos
a los medios de información a no incentivar los odios entre colombianos con el
uso de un lenguaje que expresa desprecio por los muertos de la guerrilla y
exalta los del Ejército Nacional, cuando todos son colombianos y colombianas,
cuyas vidas son invaluables y sus muertes se habrían podido evitar con el cese
bilateral.
Con
profunda preocupación,
Comunidades Construyendo Paz en los Territorios
–CONPAZ– constituida por 130 organizaciones de base.
Coordinación Colombia Europa Estados Unidos
–CCEEU–, constituida por 260 organizaciones defensoras de derechos humanos.
Plataforma Colombiana de Derechos Humanos
Democracia y Desarrollo, constituida por 76 organizaciones defensoras de
derechos humamos.
Diálogo Intereclesial por la Paz en Colombia
–DIPAZ– constituida por 42 organizaciones nacionales y dialogantes
internacionales.
Clamor Social por la Paz constituida por 50
organizaciones.
Alianza de Organizaciones Sociales y Afines,
constituida por 165 organizaciones sociales.
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